martes, 11 de junio de 2013

Una muy buena razón...el día más feliz de mi vida!!!


Esta vez si que tengo una razón muy buena por haber descuidado un poco de mis queridas paginas...y es que he estado totalmente capturada por la preparación, degustación y lenta, dulcísima digestión del día más hermoso de mi vida (hasta aquí, porque ya se que vendrán incluso mejores!!!), el día en que el amor que me une a mi Guido ha recibido un importante sello de consagración. De momento os dejo con una foto...de la mesa dulce obviamente! La tarta la hizo mi amiga Laura (visitad la pagina facebook de DolceLau...es genial!!!) inspirandose a una que vimos en la red...mientras los cupcakes los hizo la mismísima novia con sus manos! No podía no hornear algo para mi boda!!! Ahora os pido un poco de paciencia para dejar que me vaya poco a poco despertando de este maravilloso sueño, saboreando el comienzo de una nueva etapa de mi vida...y poco a poco, entre una tarta y un cupcake, os iré contando nuestro dulce cuento!
Hasta pronto,
Sara

sábado, 20 de abril de 2013

Tartaletas de Frambuesa...vive la France!

El post de hoy es un homenaje a la mejor pastelería del mundo EN ABSOLUTO: la francesa! Ya os hablé de mi pasión y devoción por un hombre llamando Pierre Hermé, y de mi sueño prohibido de vivir rodeada de dulces de Ladurée como Kirsten Dunst en Marie Antoinette...Bueno esto es mi primer intento de poner a la prueba mis capacidades reposteras con una receta de pastelería fina francesa...estasTartelette á la Framboise la saqué del libro Patisserie! de Christophe Felder, un maravilloso regalo que me trajo mi amiga Sarah directamente desde París! Mil millones de gracias Sarita!!!
Estas tartaletas tienen una base de pâte sablée (una especie de masa quebrada), con un relleno de frangipane (una preparación a base de almendras) con un corazón de frambuesa fresca, y la cobertura es una gelatina de frambuesas naturales (aunque la consistencia es más de una mousse)...DE-LI-CIO-SA!!! El procedimiento es un poco complejo, pero merece mucho la pena el esfuerzo!


Para la pâte sablée:
150 gr de harina
1 pizca de levadura en polvo
75 gr de azúcar
la ralladura de un cuarto de naranja
75 gr de mantequilla a temperatura ambiente
la yema de un huevo
una cucharada sopera de agua

En la mesa bien limpia echamos la harina, la levadura, la piel de naranja rallada, el azúcar y la mantequilla. Vamos cogiendo todos los ingredientes con las manos, frotando las palmas una contra otra,  mezclando para obtener un compuesto arenoso (sablé!). Lo desmigamos bien con las puntas de los dedos. Con las migas obtenidas formamos un circulo, o una especie de volcán, en nuestra superficie de trabajo, y echamos el agua y el huevo al centro. Mezclamos con las manos hasta obtener una masa lisa (mejor no trabajarla demasiado). Formamos una bola y la envolvemos con film transparente. Dejamos en la nevera mínimo una hora (también se puede congelar). Pasado este tiempo, sacamos la masa, la estiramos y forramos los moldes para tartaletas (el numero de tartaletas que vamos a obtener depende del tamaño del molde...a mi me salieron unas 15).

Para el frangipane:
120 gr mantequilla a temperatura ambiente
120 gr azúcar
2 huevos
1 cucharada sopera de ron
125 gr almendras molidas
(más frambuesas frescas para poner en el centro)

Con las varillas eléctricas trabajamos bien la mantequilla, luego añadimos los huevos y el azúcar. Después, añadimos el ron y las almendras molidas, batiendo hasta que se incorporen. Con la ayuda de una manga pastelera, rellenamos las bases de las tartaletas con esta preparación y ponemos una frambuesa en el centro. Horneamos a 180 grados unos 15 minutos.


Para la gealtina de frambuesa:
2 láminas de gelatina (4 gr)
200 gr de purea de frambuesa 
60 gr de azúcar
3 yemas más un huevo entero
75 gr de mantequilla cortada en trocitos pequeños

Mojamos las láminas de gelatina en agua fría. Echamos la purea de frambuesas y el azúcar en una cacerola, añadimos los huevos y mezclamos con las varillas mientras llevamos a ebullición a fuego moderado. Quitamos del fuego y añadimos la gelatina escurrida y la mantequilla. Mezclamos y pasamos por un colador fino. Echamos la mezcla en el vaso de una batidora de brazo y batimos durante un minuto para que nuestra crema se quede lisa y cremosa. Vertemos en un molde adecuado para formar una pequeñas cúpulas (yo utilicé un molde de silicona para mini-muffins). Ponemos al congelador durante mínimo una hora. Pasado este tiempo desmoldamos las gelatinas y las colocamos encima de nuestras tartaletas. Decoramos con una frambuesa fresca y espolvoreamos con azúcar glás. 

El resultado será espectacular! Una mezcla genial de sensaciones (acidez de la fruta, suavidad de la crema, el toque amargo de las almendras y la cremosidad de la mantequilla) que solo un pastelero francés podía concebir en su mente superior! (lo siento pero mi admiración para la repostería francesa es t o t a l !!!). Espero que os guste...gros bisoux!
Sara

viernes, 12 de abril de 2013

Tarta de zanahoria con crema de queso mascarpone...y muchas ganas que sea primavera!


Por fin, después de semanas y semanas de nubes y lluvia, hoy hemos tenido este sol y estas temperaturas que nos hacen sentir que de verdad estamos en primavera. Así que este domingo queda oficialmente abierta la temporada de los picnics!!! No puedo esperar!!!


Así que por esto hoy traigo una receta ideal para una merienda al aire libre...y muy sana, oiga! Tarta de zanahoria! Hay algo más sano que las hortalizas? :)

TARTA DE ZANAHORIA CON CREMA DE QUESO MASCARPONE


Para el bizcocho:
250 gr zanahorias peladas y molidas
80 gr almendras molidas
125 gr mantequilla a temperatura ambiente
185 gr azúcar
3 huevos
la ralladura de un limón
200 gr harina
1 sobre de levadura química 
50 gr almidón de maíz (maizena)

Para el frosting de crema al mascarpone:
225 gr de queso cremoso tipo Philadelphia a temperatura ambiente
225 gr de mascarpone frio
1/2 taza (120 ml) de nata fria
1/3 (80 gr) taza de azúcar
1 cucharadita (5 ml) die extracto de vainilla


Con una batidora (si tenemos planetaria mejor que mejor), trabajamos bien la mantequilla con el azúcar, después añadimos los huevos, uno a la vez. Agregamos el limón, la harina con la levadura tamizada, la maicena, y al final, con una espátula, incorporamos las zanahorias y las almendras.

Precalentamos el horno a 160ºC (bueno, o a la temperatura ideal para vuestro horno, que solo la dueña conoce). Vertemos el compuesto preparado en un molde untado con mantequilla y enharinado, horneamos durante unos 50 minutos, comprobando el punto de cocción con un palillo.
Mientras se cocina el bizcocho podemos preparar el frosting: en la batidora trabajamos el queso crema, luego añadimos el mascarpone, la nata y el azúcar. Batimos a velocidad baja hasta que todos los ingredientes no se hayan mezclado bien, recogiendo de vez en cuando la crema que se queda pegada a las paredes del bol y a la varilla. Subimos la velocidad y batimos durante un minuto más hasta obtener una crema espesa. Volvemos a bajar la velocidad y por ultimo añadimos la vainilla.


Desde luego yo prefiero la crema de queso a la de mantequilla...me parece mens dulzón...y sobretodo la receta con mascarpone es mi favorita! Será porque le añade un toque italiano? :) La decoración de zanahorias también está echa con la misma crema (teñida con colorantes alimentarios en pasta) y con la ayuda de una manga pastelera y un par de boquillas.

Pero también existe la versión para los vagos (y yo a veces me reconozco en esta categoría)...o sea sin cobertura...igual de rico y ideal para el desayuno!
Y ahora a disfrutar del primer finde de primavera (la de verdad)! Baci!
Sara

martes, 2 de abril de 2013

Tarta Barroca (la manga pastelera es nuestra amiga!)


Hooola! Qué tal habéis pasado las vacaciones de Semana Santa? Yo en casa...escribiendo la tesis y comiendo de dieta...así que lo siento pero no vais a ver ningúna torrija ni figuritas de Pascua en este blog! Pero bueno...aprovecho de que no traigo receta para enseñaros una tarta que hice hace unos meses y que creo quedó muy bonita...un pelín barroca, esto si...pero me viene bien para animar a todas las cocineras que hay por ahi a hacerse amigas de la manga pastelera, que es nuestra gran aliada! Yo, aunque flipo con lo que la gente es capaz de hacer con la pasta de azúcar (y he de confesar que yo también me lo paso pipa modelando flores y figuritas), sigo prefiriendo las decoraciones hechas con cremas...me gustan más tanto el sabor y la textura cuanto el resultado tan retró y un poco shabby chic que solo te da una decoración hecha a golpes de espátula y manga pastelera...que opináis?


Esta tarta la decoré con buttercream de Nesquik de fresa (el mismo que utilicé para estos cupcakes) sin añadirle nada de colorante, y está libremente inspirada en la Glorious Victoria Cake de la diosa Peggy Porschen (sin aspirar a tanto!). Espero que os animéis a hacer este tipo de decoración...tan solo hace falta una boquilla de estrella y vuestra tarta será la más cuca del firmamento! Muchos besos!
Sara

martes, 26 de marzo de 2013

Rollitos de Canela...una fragancia irresistible!


Hoy me he levantado muy activa. Me dije: venga Sara...no seas vaga...sube por lo menos un post al blog antes de que se acabe el mes! Así que aquí van, los deliciosos rollitos de canela (o Cinnamon Rolls)…el desayuno (o la merienda...o el aperitivo...o la recena...) más suave y perfumado del mundo! En serio...no hay otro postre que te llene tanto la casa de su maravilloso olor, tan dulce y especiado, mientras crece en el horno...Si un blog tuviera el poder de transmitir los olores, este sería sin duda mi post más embriagador!!! Encontré la inspiración entre las maravillosas paginas de joyofbaking! Toda una garantía!


Para la masa
4 tazas y 1/2 - 5 (590 - 660 gramos) harina
2 cucharaditas (7 gramos) levadura de cerveza liofilizada
1 tazas (240 ml) leche
1/3 tazas (75 gramos) mantequilla
1/3 tazas (66 gramos) azúcar
1/2 cucharadita (2.5 gramos) sal
3 huevos grandes

Para el relleno:
3/4 taza (160 gramos) azúcar de moreno no refinado
1/4 taza (35 gramos) harina
1 cuchara de canela en polvo 
1/2 taza (113 gramos) mantequilla fría cortada en trocitos

Glasa de azúcar glas
Mezclamos: ½ taza (60 gramos) de azúcar glás con 1-2 cucharadas de nata para cocinar.


En la maquina amasadora echamos la harina con la levadura. En un cazo, calentamos la leche, la mantequilla, la sal, y mezclamos continuamente hasta que no se haya casi del todo derretido la mantequilla. Vertemos esta preparación en la amasadora y añadimos los huevos. Batimos hasta que no se forme una bola suave, lisa y elástica, y no pegajosa (si es necesario podemos trabajarla un poco más con las manos). Ponemos la bola en un bol ligeramente untado, cubrimos con film y dejamos crecer hasta que no haya doblado su tamaño original (más o menos 1 ½ -2 horas). Después le damos unos golpecitos a la masa para quitar el aire y dejamos reposar 10 minutos más. Mientras tanto preparamos el relleno. En un bol mezclamos el azúcar moreno, la harina y la canela. Cortamos la mantequilla en trocitos pequeños con la ayuda de dos cuchillos y la añadimos a la mezcla anterior. Estiramos la masa formando un cuadrado de unos 30 cm de lado. Cubrimos con el relleno, luego con un pincel mojamos un poco uno de los lados con nata para cocinar (para cerrar el rollo). Empezamos a enrollar por el lado opuesto a el que pintamos (no debemos apretar demasiado, sino la parte central de nuestros rollitos se saldrá por fuera al crecer). Cortamos el rollo en 8 rodajas iguales. Colocamos las rodajas en una bandeja untada con matequilla, entonces cubrimos con film y dejamos crecer de nuevo hasta el doble de su tamaño (una hora más o menos). En este momento podemos guardar los bollos en la nevera hasta 24 horas, y hornearlos justo antes del desayuno para que estén recién salidos del horno a la hora de comerlos...pero cuidado que esto es de vicio!!! Si decidimos hacer así, solo tenemos que sacar los bollos de la nevera y quitar el film una media hora antes de ponerlos al horno.
Pincelamos un poco las rodajas con nata de cocinar y horneamos a 180 grados hasta que un palillo no salga limpio. Si fuera necesario, para evitar que se queden demasiado oscuros (lee quemados) en la parte superior, podemos cubrir con papel de aluminio durante los últimos 5-10 minutos de cocción. Cuando estén listos, sacamos los bollos del horno y pincelamos con más nata. Dejamos enfriar unos 5 minutos y decoramos con la glasa. Están pero requetericos!!!!!



Os recomiendo que hornéis solo los bollos que vais a comer en el momento...pues cuando mejor están es cuando acaban de salir del horno...calentitos...irresistibles!!! Yo creo que podría vivir de bollos de canela!!! Muchos besos!!!
Sara